CAMINO DE SANTIAGO

X. A. VILABOA

 

El Peregrino - Santiago en Gipuzkoa - Túnel de San Adrián

Pórtico de la Gloria

 

 

EL PEREGRINO

 

"Hallado el cadáver del Peregrino desaparecido". La noticia es de EFE y aparece en el Diario Vasco del sábado 6 de Abril. Un pequeño párrafo informa que lo encontraron entre Saint Jean Pied de Port y Roncesvalles, muy cerca del pueblo navarro de Ortzanzuñeta. 
Esta escueta noticia invita a la reflexión. ¿Por qué un hombre solo, hace un camino a pie de más de 750 Km.? ¿Qué tiene este camino que lleva funcionando desde el siglo X, sin faltarle nunca peregrinos, que caminen en solitario o en pequeños grupos por él?
La necesidad espiritual, que no religiosa necesariamente, del hombre actual, es lo que a mi juicio atrae poderosamente al hombre del siglo XXI.
En el año 1992, hacia yo el camino con mi hijo de 25 años. Subiendo al refugio de O Cebreiro, entre León y Galicia, en una fuente de la aldea Afava, mientras descansábamos de la dura etapa, me dice mi hijo: "Te das cuenta Aitá, que todo lo que se necesita para vivir, durante veinticuatro días, cabe en una mochila que pesa 7 Kg." 
Esta reflexión, dicha por un joven actual, que recibe todos los días auténticos bombardeos de información consumista, indica que la espiritualidad de la persona se conserva intacta, en el interior de la persona. 
Cuando se camina a 4 Km. por hora, por el campo (Per Agriun = Peregrino) te da tiempo de saborear el polvo del camino, de ver el caminar de las hormigas o seguir con la vista el vuelo de una mariposa. El cansancio del cuerpo no impide que el pensamiento este descansado y libre, y se reconforte de las fuerzas telúricas acumuladas en la tierra del camino que pisa. Ese armonioso "Coctail" de cansancio, libertad, pensamiento y espiritualidad le ordena categóricamente al Peregrino que en aras de esa situación sin amarras, lo que tiene que hacer es: descansar cuando esta cansado, comer cuando tiene hambre, y dormir cuando se tiene sueño. 
El peregrino pasa por el camino de Santiago, y el camino se queda en el Peregrino, y marca su vida. 
Después de caminar durante un mes con la compañía de sus pensamientos, el hombre o mujer sufre una profunda trasformación, hay un antes y un después. Al regresar al "hábitat" natural de la vida de hoy, parece que no ha cambiado nada, pero la escala de valores, ya no es lo mismo. Quien hizo el camino a pie, durante 28 días seguidos, lo sabe muy bien. 
El fenómeno del Camino de Santiago, está reflejado en estos datos estadísticos: 
En el año 1.985 hicieron el camino de Santiago 2.491 peregrinos. En 1.990 4.918. En el Año Santo 1993; 99.436 peregrinos. En 1995; 19.821, en el Año Santo 1999 154.613 y en el año 2001; 61.418. 
Según esta estadística el 62,5% fue por motivos religiosos y el 35,5% por motivos espirituales y culturales y por otros motivos el 2,0%. 
Siguiendo desmenuzando esta estadística el 61,16% fueron varones y el 38,84% mujeres. Por ocupaciones laborales el 47% fueron profesiones liberales y empleados, el 28% estudiantes y el 10% obreros. Jubilados el 8%, amas de casa el 3%, artistas y deportistas el 3% y religiosos el 1%. 
Por edades de 11 a 16 años el 7%, de 16 a 30 años el 38,5%, de 30 a 60 años el 45,5%, de 60 a 69 años el 6,5% y de 70 o más el 2,5%. 
La frialdad de estos números, nos conduce al calor del espíritu de ese peregrino -del cual no sé el nombre ni su nacionalidad- y que apareció muerto, con su mochila a la espalda, cubierto de nieve en una zona boscosa de los montes de Navarra, allí donde Carlomagno en el año 778, lloró la muerte de Roldan, en el mismo Camino de Santiago.

 

SANTIAGO EN GIPUZKOA

 La figura histórica del Apóstol Santiago el Mayor, siempre ha estado muy presente en todo el territorio de Gipuzkoa, tanto en su historia y tradiciones como en sus fiestas populares. La génesis de todo esto,
data del año 813, en que el obispo Teodomiro “descubrió” los restos del Apóstol, en tierras gallegas. 
El 25 de Julio de este año, conmemora la Iglesia Católica, el 1.958 aniversario de la muerte por decapitación, de Santiago. Martirio ordenado en Jerusalén, por Herodes Agripa, en el año 44. 
En el Siglo IX aparece muy bien “orquestado” por la Iglesia y los poderes políticos de la época, el fenómeno de las peregrinaciones, utilizado como arma altamente efectiva, contra la invasión musulmana.
Gipuzkoa, es una de las puertas naturales con la vieja Europa. Fue territorio obligado de paso, de los peregrinos que buscaban caminos seguros, lejos de las escaramuzas y batallas entre moros y cristianos,
que se libraban en tierras Navarras, Riojanas y Castellanas. 
El paso de Zubernoa, muy cerca del actual puente de Santiago, que une Hendaia e Irún, sobre el río Bidasoa, así como la calle de Santiago en Irún, es un testimonio altamente elocuente de este camino. 
Ciñéndonos única y exclusivamente al nombre del Apóstol Santiago, sabemos que a Gipuzkoa la cruza de Este a Oeste, el camino de Santiago de la Costa y de Nor-Este a Sur-Oeste, el otro camino conocido como
del Interior o de San Adrián. 
Veinticinco son los edificios religiosos y civiles, así como numerosas calles y montes con el nombre de Santiago que así lo atestiguan. Estos edificios, hitan estos caminos. Refiriéndonos por orden alfabético de
las poblaciones en donde están ubicadas, son los siguientes:

ALKIZA: Ermita de Santiago, se conserva la única reliquia corporal del Apóstol que tiene Gipuzkoa. 

ASTIGARRAGA: Ermita de Santio. (Santiagomendi), imagen de alabastro de Santiago peregrino del Siglo XIII. 

ATAUN: Hospital de Santiago. 

AYA: Ermita de Santiago, cuadro de lucha en la batalla de Clavijo.

 BERGARA: Ermita de Santiago en Basalgo, Santiago de peregrino. 

BILLABONA: Hospital de peregrinos, hoy hospital residencia de personas mayores. D

EBA: Ermita de Santiago, destruida, hoy de Santa Catalina con valiosa talla de Santiago a caballo. 

ELGETA: Conocida como Santixo, y Santyo-Zarra, valiosa pintura de Santiago caballero. 

EREÑOZU: Advocación al “Hijo del Trueno”, apodo que puso Jesucristo a Santiago, debido a su carácter iracundo. 

HONDARRIBIA: En el barrio Santiagoko-Etxandia, talla de madera Santiago Beltza debido a su color negro, producido por el humo de las velas. 

MONDRAGÓN: Hoy desaparecida, con imagen conocida con el nombre de
Santxan. 

GAZTELU: En ruinas. 

ARETXABALETA: Iglesia parroquial, con retablo de Pasajes de la vida del Apóstol.

IKAZTEGIETA: Ermita situada a orillas del río, con cuadro de Santiago Matamoros. 

LEGAZPIA: Desaparecida. 

MUTRIKU: Hospital de peregrinos en Santa Cruz. 

OIATZUN: Desaparecida cerca del caserío Andrearregui. 

SALINAS DE LENIZ: Ermita de concurrido paso de peregrinos. 

SAN SEBASTIÁN: Parroquia de Santiago en el barrio de Amara y Ermita hoy desaparecida por inundaciones. 

UBERA: Caserío Martukua, paso de peregrinos, talla de Santiago empotrada en uno de sus muros. 

ZEGAMA: Hospital de peregrinos construido por los templarios. 

ZUBIETA: Iglesia parroquial, con insólita imagen de Santiago Matamoros que lleva zurrón con concha y calabaza de peregrino sujeta al cinto. 

ZUMAIA: En el Arenal de la playa de Santiago en propiedad de la familia del pintor Ignacio Zuloaga, destruida por un incendio y reconstruida en el año 1717.

Dentro de los festejos populares de “Santiagos” Gipuzkoa es una romería interminable. Catorce poblaciones las celebran: AIA, ARETXABALETA, ASTIGARRAGA, BERGARA, (Basalgo), VILLABONA, ELGETA,
HONDARRIBIA, (Kutxu), OIARTZUN, (Iturrioz), ORDIZIA, PASAJES SAN JUAN, SORALUCE, USURBIL Y ZESTOA.
Por su parte la Casa de Galicia en Gipuzkoa, realiza su 71 tradicional ofrenda al Apóstol Santiago, en su parroquia. La Iglesia San Ignacio, del barrio de Gros, en la Misa de 12. Coincidiendo así, con la ofrenda
de la Catedral de Santiago de Compostela en la Misa del Peregrino. 

TÚNEL DE SAN ADRIÁN

EL ENTORNO DEL TÚNEL

En un paraje verde y pétreo, en el interior del País Vasco se levanta en el aire una serie de sierras y montes, que bien merecen el calificativo de montañas, aun a pesar de no rebasar por norma general los 1.500 metros de altitud. Son las sierras de Urbasa, Aralar, Gorbea, Amboto y Aizkorri. Esta última, la más alta de todas –con 1.551 metros del pico Aitxuri-, se sitúa al Sur de la provincia de Guipúzcoa, ya cerca de Álava y Navarra. A sus pies se halla ese paisaje rural del País Vasco que habla de viejos bosques de hayas desmochadas, de caseríos, de ermitas retiradas, de pastores y ovejas latxas y de calzadas milenarias.
En estas tierras guipuzcoanas es siempre recomendable la excursión por el túnel y la calzada real de San Adrián, camino que unos historiadores atribuyen a la época romana, mientras que otros hablan con más fundamento de la Edad Media, pero esto lo retomaré más adelante.
Lo cierto es que por aquí discurre el ramal del Camino de Santiago procedente de Tolosa e Irún, por donde se alcanzaba la llanada Alavesa y han transitado desde hace siglos peregrinos, reyes, viajeros clérigos y políticos. Salvando el arco gótico de entrada, que hizo las veces de paso aduanero, se penetra en el umbrío interior del túnel natural, que guarda la ermita de San Adrián, del siglo XI. Protegida por los peñascos, hasta ella acuden cada año en Pentecostés las gentes del entorno de Idiazábal en romería popular. Es el momento de renovar los derechos de pasos antiguos hacia los puertos de Oltza y Urbia.
En estos parajes se cuenta que el emperador Carlos I de España y V de Alemania, (el cual siempre se jactaba, que nunca había inclinado, ni inclinaría la cabeza ante nadie). En uno de sus viajes, fue recibido por el alcalde, en un punto del túnel, donde el emperador montado a caballo, para no dar con la cabeza en la roca del techo, la inclinó ostensiblemente hacia abajo, momento este que este astuto alcalde vasco, le tendió la mano para darle la bienvenida, obligando así al Rey Emperador a inclinar la cabeza delante de él.

LA CALZADA

El refugio de montaña de la casa de los Mikeletes es un buen punto de partida para cruzar el túnel y tomar la calzada empedrada. Todo invita a dirigirse a las verdes praderas o campas de la depresión de Urbia –situada a una altitud media de 1.100 metros y dos horas de camino-. Es un lugar fresco y alto, un oasis de verdor en los paisajes de roca cárstica de la sierra, donde los grandes rebaños de ganado permanecen alimentándose a lo largo de todo el verano a base de finos y jugosos pastizales. En la zona se localiza un nutrido conjunto de dólmenes que testimonian la presencia del hombre en Aizkorri ya desde épocas prehistóricas.
No lejos de San Adrián, a quince minutos, está la ermita templaria de Sanc-ti Spiritus, que en tiempos pasados fue un concurrido hospital y refugio de peregrinos, además de oratorio, donde se detenían a rezar los caminantes antes de cruzar el túnel.
Al poco de salir al otro lado, los senderistas también pueden optar por desviarse de la calzada a la altura de un túmulo y subir pendiente arriba, entre fresnos y hayas, por la Cuesta del Calvario. Más arriba esperan los picos y crestas de roca de Aizkorri, Aitzabal, Aketegui y Aitxuri, muchos de ellos con apariencia de verdaderas almenas pétreas naturales. Entre estas cumbres se oculta una cueva donde la tradición mitológica vasca se refiere a la morada de la diosa Mari, que vive en las entrañas de la tierra acompañada de brujas, diablos y otros espíritus servidores. La vista desde el alto Aizkorri es espectacular. 

UN POCO DE HISTORIA

Viejos caminos de trashumancia pastoril, rutas de comercio siguiendo el trazado serpenteante de los ríos. Desde los pastores de la prehistoria a los grupos de la prepotente cultura romana. Caminos de ayer, de hoy y de siempre, abiertos en el tiempo. Los trazados estaban hechos. Una idea religiosa, una fe y un nombre, Santiago, serían suficientes para que estos
caminos quedasen definitivamente unidos con Europa. Ya no serán solamente comerciantes los que por ellos transiten. Una nueva figura comenzará a recorrerlos. EL PEREGRINO A COMPOSTELA...
De los muchos caminos que ha tenido la peregrinación a Compostela, hay varios que han destacado por su origen y perduración. El llamado Camino de San Adrián. Su inicio como ruta de peregrinaje, al menos en el tramo que discurre por Alava, puede llevarse a los comienzos peregrinos de la devoción Santiaguesa. Testimonios no faltan. Relatos de viajeros y guías
de peregrinos, fijaran este recorrido, con datos de lugares y circunstancias. Así se lee en una guía francesa de peregrinos, de 1621. Su trayecto desde París a Santiago, por el País Vasco, dice: “...De Bayonne, á Sainct Iean de Lut (San Juan de Luz); De Sainct Iean de Lut, à Saincte Marie de Hurin (Irún); De Saincte Marie de Hurin à Arnany (Hernani); De Arnany, à Ville-Neufue (Villabona); De Ville-Neufue, à Tholousette (Tolosa); De Tholousette, à Ville-Franque (Villafranca); De Ville-Franque, à Segure (Segura); De Segure, au mont Sainct Adrien (Monte San Adrián)… Qui est assez haut, passez parmy le trou de SainctAdrien á Soldodon… (Que es bastante alto, pasando entre el agujero de San Adrián a Zalduendo); De Soldodon (Zalduendo), à Saluatiere (Salvatierra); De Saluatiere, à Victoire (Vitoria); De Victoire, à Peuple (La Puebla de Arganzón); De Peuple, à Murande (Miranda de Ebro)...

Entre unos y otros lugares ermitas y hospitales. Advocaciones de santos y santas de devoción peregrina. Mezcladas, en algunos casos, con mitos y tradiciones del viejo fondo vasco.
La importancia de este camino fue claramente intuida por los monarcas. En el siglo XIII, la presencia real dominando las viejas estructuras señoriales, consolidaría este camino. Fueros, privilegios y cartas de población, potenciando y fortificando villas aseguraron el tránsito por este itinerario. A peregrinos y comerciantes. Alfonso VIII y su bisnieto Alfonso X protector de peregrinos, favorecieron con estas medidas a las “nuevas pueblas” de Hondarribia, Tolosa, Villafranca y Segura. El camino
seguiría vivo y pujante a través de los siglos XV, XVI y XVII, decayendo al abrirse los nuevos caminos reales. Algunos intentos, siglos después, trataron de revivir esta vía. No fue posible y quedó para siempre, en el recuerdo.
La actual carretera, de unión con Europa, N-1, juguetea con el viejo camino. Aproximándose o superponiéndose, permitiendo, hoy, al visitante recorrer con medios actuales su trazado. Visitando lugares y villas, donde el pasado y el presente se unen. Otros tramos, como la visita al Túnel-Cueva de San Adrián, será necesario recorrerlos como lo hicieron aquellos peregrinos que antecedieron al visitante. Andando. Por unos espacios naturales de gran belleza. Con unas vistas y paisajes semejantes a los que los romeros santiagueses contemplaron y que les dejaron profunda huella.
De una u otra forma, tomará contacto con las gentes de este viejo Pueblo que ha sabido conservar sus más importantes señas de identidad. Acogiéndole con la misma hospitalidad que supo ofrecer, unos siglos antes, a las gentes que por aquí pasaron.

ANÉCDOTAS Y RECUERDOS QUE ME CONTARON

Las piedras desgastadas del camino están esculpidas por los pies de los viajeros con la herramienta del tiempo. Ellas son testigos mudos de alegrías y desalientos. De todas las gentes que sobre ellas transitaron. Únicamente conocemos las impresiones de algunos. Los que comunicaron por escrito sus recuerdos. No son muchos datos. Pero sí suficientes. De gentes humildes, o de señores y reyes. Sin embargo algo los une. El camino a recorrer. Para todos el mismo. Aunque varíen los motivos. Cuestiones sociales o promesas de fe.
¿Quiénes lo recorrieron? Gentes de toda Europa. Bayona se convirtió en lugar de encuentro. Allí llegaban peregrinos de todas partes. Particularmente de Inglaterra, una vez cruzado el Canal de la mancha. De Colonia y Países Bajos llegaban a París siguiendo la “Nieder Strasse”, y por el camino más recto a Bayona. De allí, todos, elegían la zona más cómoda y fácil. Hacia Irún. Luego remontaban el camino del río Oria. Camino de Compostela por San Adrián. A todos se les presentaba este monte de San Adrián, como de enorme altura. Los más moderados solamente dicen, que es bastante alto. Otros exageran sus dimensiones. El picardo Guillermo Manier, en 1.726 llegó a decir: “Es una de las montañas más altas del mundo, y se necesitan dos buenas horas para subir a él. Una vez en lo alto hallaréis un peñasco de una sola pieza, tan grande como el mayor castillo que pueda imaginarse, donde dentro hay un agujero que se llama paso de San Adrián, y dentro hay una capilla y una posada. Después de esto un monte donde se penetra en un bosque”.
Algunos peregrinos dejaron constancia de su paso marcando sus nombres en la pared rocosa del túnel. Así lo indica Braun, viajero del siglo XVI, que llegó a comparar esta cueva con la de Pausilipo en Nápoles.
Al pasar San Adrián, ante sus ojos, las amplias tierras de la Llanada Alavesa. Sus corazones se ensanchaban. Tanto como el paisaje. Y nacían los cánticos de júbilo. Así lo refleja el “Cantique Spirituel”. Canción de los peregrinos de París, en el siglo XVI:

“Nous avons cheminé longtemps
Dans les montagnes de Biscaye
Cheminant toujours rudement 
Jusq’au Mont Saint Adrien
Quand nous fûmes à la montée
Saint Adrien est apeelée,
Il y a un hôpital fort plaisant
Oû les pèlerins qui y passent 
Ont pain et vin pour leur argent »

Otras canciones, jubilosas, en su camino a Vitoria. Donde se encontrarían grata acogida.

“Pres de la Victoire
Ah ! quel bonheur
De rapeller dans ma memoire
La bonne odeur
Que nous donnoit le romarin
Et la lavande
Depuis le sorir jusqu’au matin
Nous chantâmes louange. » 

Utilizaron esta ruta, gentes de toda condición. La mayoría permanece innominados. Otros por su categoría social llegan a nuestros días identificados. Esto ocurre con reyes y señores, Carlomagno. Enrique IV. Isabel la Católica, que una tradición asegura que pernoctó en Galarreta, en el palacio de los Velasco. Felipe el Hermoso, que cruzó en 1.502 y el citado ya Carlos V.
Otros son simplemente eso, nombres. Von Harff, en el siglo XV. Impresiones del viaje quedaron expuestas por otros viajeros. Más o menos amplias. Algunas verdaderos relatos novelados. Braun, en el siglo XVI, aporta datos; Guillermo Manier y sus amigos Antoine Delaplace, Jean Hernand y Àntoine Vandry en 1.726 reflejando sus impresiones personales. Madame d’Aulnoy que cita sus temores, a los forajidos y maleantes. Humberto Tomás de Lieja, narra el viaje de Federico I. Un relato de los difíciles momentos vividos en los cinco días que les costó atravesar el tramo entre Segura y Vitoria, en la Navidad de 1.538. Una documentada y novelesca odisea.
Recorrer hoy, estos caminos, es repetir aquellas vivencias. En cualquier época del año. Sobre todo en las alturas de San Adrián. En primavera y verano entre sus bosques de hayas con sus jugosos verdes y sombras. En otoño e invierno con su paisaje sobrio y duro. En cualquier época y momento, este camino bien vale una visita.

REFLEXION FINAL

El interior de este túnel o cueva de San Adrián, punto obligado de este histórico camino, hace sentir al viajero que conoce un poco de su historia, la sensación de estar recibiendo en el interior de su espíritu todas las fuerzas telúricas de tantos miles de peregrinos, militares, comerciantes, salteadores de caminos, mujeres de vida alegre, hombres del pueblo, Reyes, Emperadores, obispos y clérigos. Si escuchas el sonido del viento al cruzar el túnel, puedes oír en forma de sicofonía, o fácilmente imaginarte, el trasiego de sus pasos, las voces y canciones de toda esa gente citada.
Por eso os invito a visitar estos parajes, estoy seguro que me lo agradeceréis. Por si os mueve la curiosidad a la visita, os voy a proporcionar unos interesantes datos, que por otra parte, los tenéis en cualquier oficina de turismo de los ayuntamientos próximos.

DATOS DE INTERÉS A LA HORA DE VISITAR ESTE HITO HISTÓRICO DEL VIEJO CAMINO

1. La calzada y el túnel de San Adrián, en el corazón de la sierra de Aizkorri, es uno de los pasos y senderos mas celebres del sur de Guipúzcoa, por donde discurre el ramal del Camino de Santiago procedente de Tolosa e Irún. 
2. Se encuentra a 68 Km de San Sebastián. 
3. Para llegar saliendo de San Sebastián, hay que tomar la autovía N-I hasta Beasain. Poco después de pasar esta localidad, tomar la GI-2637 hasta llegar a la Venta de Otzuarte, desde donde arranca una pista forestal hacia San Adrián y el refugio de montaña. 
4. Mapas a consultar. Mapa montañero de Aizkorri (Aloña, Urkilla Ergea), escala 1:35.000, de Javier Malo. Hoja 23-7 (113) del Servicio Geográfico del Ejército, a escala 1:50.000. 
5. Una vez que se ha visto el túnel también hay otros sitios muy interesantes que visitar. El pueblo de SEGURA. Junto a Zerain, es uno de los núcleos monumentales del Camino de Santiago en Guipúzcoa. La villa se fundó en el siglo XIII y fue paso obligado entre Castilla y Francia. Esto, unido a su proximidad a Navarra, llevó a los Reyes castellanos a amurallarla. Dichas murallas aún se conservan y, dentro de su recinto, se suceden las mansiones de las grandes familias. En el casco urbano pueden
visitarse edificios como el palacio de Lardiazábal y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, gótica, declarada monumento histórico-artístico. En la calle Mayor, que conserva todo su trazado medieval, sobresalen varias casonas, como la de Guevara. ZERAIN. Pequeña localidad de donde procedían los antepasados de Goya. Destaca la casa-torre de Jáuregui, de ladrillo rojo con entramado de madera, y el escudo de los Zerain sobre la puerta ojival. Próxima se contempla la iglesia de Santa María de la
Asunción. En el pueblo hay otras casonas –adornadas con flores secas y chapas del Sagrado Corazón-, como la actual Casa de la Cultura. En las afueras se encuentra la ermita de San Blas. Se puede visitar también el museo Etnográfico y las minas de Aizpea y la serrería de Larraondo, del siglo XIX, en la que se conserva toda la maquinaria antigua hidráulica. SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE ARANTZAZU. A menos de diez kilómetros de Oñati y en un barranco apartado se encuentra el santuario de Arantzazu, donde se venera a la patrona de Guipúzcoa. Aunque configurado a partir del siglo XV, el complejo, regido por los franciscanos, es una obra arquitectónica moderna en la que coincidieron arquitectos y escultores de renombre, como Sainz de Oiza, Laorga, Oteiza o Chillida, entre otros. Desde Arantzazu se puede acceder fácilmente a las cumbres y praderas de pastoreo del Parque Natural de Aizkorri. 

Xosé Antonio Vilaboa Barreiro

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA PARA SABER MAS:

Ø EL CAMINO DE SAN ADRIAN, edición Departamento de Cultura del Gobierno Vasco (Deposito Legal SS28488).

Ø DOS CAMINOS DE SANTIAGO. Jacobeo País Vasco de Carlos Pérez de Uralde. José Angel Lecanda y Nerea Azurmendi. (Deposito Legal BI-506-93)

Ø PASEOS. Número 7, viajes Hola, Junio 2002 de Eduardo Viñuales y Juan Carlos Muñoz (Asociación de Revistas de la Información)

Ø POR ALAVA A COMPOSTELA. De Micaela Portilla. Diputación Foral de Alava (Deposito Legal. VI 394-1991)

Ø LOS CAMINOS DE SANTIAGO POR GIPUZKOA. De Xosé Antonio Vilaboa. FECOGA (Deposito Legal S.S. 1097/99)

Ø REVISTA ESTADEA Nº 3. Editada por la Casa de Galicia en Gipuzkoa. (Deposito Legal. S.S. 1244/96)

PÓRTICO DE LA GLORIA

INTRODUCCIÓN
La acción de este relato breve, se desarrolla en Santiago de Compostela, en pleno siglo XII, cuando se estaba construyendo el pórtico de la Gloria de la Catedral de Compostela.
Se mezclan los personajes históricos -fácilmente reconocibles- con los personajes de ficción. El tema desarrollado y las conversaciones relatadas son pura imaginación de autor y están inspiradas en la tradición popular.
Nota del Autor:
El Pórtico de la Gloria es un conjunto escultórico tan excepcional que se le ha llamado: "el monumento más acabado de la escultura iconográfica de la Edad Media".
Como toda obra escultórica o artística en general le caben varias interpretaciones y con el paso de los siglos se va creando alrededor de las obras, su propia mitología.
En el pórtico, todo está interrelacionado y las lecturas que podemos hacer de él son múltiples y de lo más variado.
Los Peregrinos Medievales, la gran mayoría analfabetos, sabían leer el texto vivo que reflejaron los canteros por indicación de los teólogos, dándole variantes muy diversas. Ellos leían la piedra, como si estuviesen leyendo las Sagradas Escrituras.
A estas lecturas Medievales, estoy muy seguro, que hoy le podemos dar otras distintas, basándonos en la misma fuente. Las esculturas realizadas en el granito gallego. El Pórtico de la gloria, bien merece una visita en su monumental conjunto.
La sonrisa del profeta Daniel, la estatua más popular de la Catedral, con sus múltiples y variadas interpretaciones que van desde la más espiritual, educada y cortés, hasta la más profana e incluso algo erótica, vale ella sola el motivo de la visita a Compostela.
La gran Rosalía Castro, Madre cultural que tenemos todos los gallegos, decía de Danieliño: "Parece que los labios se mueven, que hablan quedo los unos con los otros. ¿Serán de piedra esos semblantes tan reales, esos ojos tan llenos de vida?
El maestro Mateo, fue el arquitecto que hizo reír y dulcificó el arte Románico, fue uno de los artistas más sobresalientes y significativos del periodo "protogótico", etapa en la que coexisten la culminación y desarrollo plenos de las premisas que caracterizan el arte románico con la introducción paulatina de una serie de formulas y conceptos renovadores que muy lentamente van iniciando tímidamente el nuevo estilo, el Gótico.
Mateo en su faceta de arquitecto y escultor, marcó un hito decisivo en la evolución del arte gallego, influyendo su forma de ver el arte en la ejecución de muchas obras gallegas e incluso en León.

Personajes del relato por orden de aparición:


DELMIRO: Obrero que trabaja en el pórtico, en labores de los oficios de albañil y cantero. 
AQUILINO: Capataz de albañiles y canteros.
MAESTRO MATEO: Arquitecto, del pórtico de la gloria y la Catedral de Compostela, dirigió la obra desde sus cimientos.
DON PEDRO SUAREZ DE DEZA: Arzobispo de Compostela, dirigió las obras personalmente, y terminó su construcción en el año 1188. Las obras del Pórtico las inició el Obispo de Compostela D. Pedro Gudesteiz en el año 1168.
LUDOVICO Y ARGIMIRO: Teólogos de la Catedral.
ESTER: Criada de la fonda donde se hospedaban los albañiles y canteros del Pórtico de la Gloria.
ESTER: Personaje bíblico, esposa del rey Asuero (Jerjes I), ocupó el puesto de la reina Vasti, repudiada por el rey.
EUSTAQUIO: Cantero del Pórtico de la Gloria.
DANIEL: Profeta colocado en el Pórtico de la Gloria, la tradición popular lo apodó como "Danieliño".
JEREMIAS, ISAIAS Y MOISÉS: Profetas situados en el Pórtico de la Gloria al lado de Daniel, formando un grupo escultórico, que mira al que entra en la Catedral. A Daniel se le ha dado más protagonismo al hacer su escultura, porque él fue, quien predijo la llegada del Mesías.

Del origen de Mateo se sabe muy poco, hasta que se hace cargo de la obra de la Catedral de Santiago. Pero su prestigio ya debía de ser grande, al encargarle semejante obra.
El primer testimonio escrito que tenemos de Mateo data del año 1168, año en que el propio Rey Fernando II le concede una gran renta vitalicia, a cambio de que termine cuanto antes la hasta entonces, interminable y lenta ejecución de la Catedral de Santiago de Compostela.

DANIELIÑO
Esta pequeña historia, transcurre en Santiago de Compostela en la década de los 80, pero cuando se estaban contando en el calendario, los años comprendidos entre el 1100 y el 1200. Delmiro, nuestro personaje, no sabía leer y por supuesto, tampoco sabía escribir. Era un hombre más bien alto, musculoso, con ideas fijas y siempre con la sonrisa en los labios. A sus 23 años era un buen albañil y un habilidoso cantero, sus mañas con el cincel y el martillo eran poco usuales. El granito gallego era para él, una dócil piedra, que se dejaba cortar, esculpir y pulir como si se tratase de un bloque de yeso.
Trabajaba en la Catedral, en la construcción del Pórtico de la Gloria, estaba a las ordenes del capataz Aquilino, que era quien trazaba y media las piedras, siguiendo las sabias instrucciones del Maestro Mateo, responsable absoluto de la obra.
Delmiro, estaba dedicado a los trabajos de desbaste del granito y el mármol, pero su inteligencia natural y su agudo ángulo facial, le hacía estar muy atento a las conversaciones del Maestro Mateo y Aquilino e incluso a intervenir en ellas, cosa que enojaba mucho a su capataz, pero despertaba curiosidad e incluso interés en el Maestro Mateo.
En aconteceres del trabajo estaban, cuando Delmiro escuchó como Mateo decía a Aquilino:
-Mañana vendrán los teólogos, Ludovico y Argimiro para indicarnos la temática de las esculturas y los personajes, bien sean santos o demonios, que tenemos que empezar a construir, de acuerdo con la iconografía, que han pensado, con el Arzobispo Don Pedro Suárez de Deza, para luego esculpirla y colocarla en el Pórtico y así mismo enfrente del Pórtico de la Gloria.
Delmiro, agudizó el oído tan ostensiblemente, que el capataz Aquilino, le dice con gesto serio y mirada agresiva.
-que demos queres... traballa se non, hoxe non tés xantar- xa esta ben de tanto escoitar e folgar (1) .
Mateo, sacudió su cabeza, moviendo los rizos de su cabellera que siempre llevaba muy descuidada y despeinada, (estos rizos por otra parte eran apretados y enjutos, parecían conchas de berberechos, motivo por el cual los canteros y albañiles que trabajaban en la Catedral, le pusieron el mote, o sobrenombre de "O home dos croques"(2), y dirigiéndose a Delmiro le dijo: - Mañana estas cerca de mí, que a lo mejor te necesito para que me ayudes a marcar...
Delmiro, no lo podía creer, a él, un simple albañil, el maestro le hablaba y le mandaba directamente. Reaccionó enseguida, asintió con la cabeza, y dirigió una mirada de humildad y sumisión a Aquilino, el cual para su sorpresa, le correspondió con una sonrisa cordial.
Aquella noche Delmiro, casi no cenó y no durmió, tanto es así, que Ester, la criada de la posada donde estaba, al verlo tan serio, sin su sonrisa perenne y sobre todo, que no había intentado meterle mano, tocándole el culo, o las exuberantes tetas que lucía con orgullo, le dijo:
-Que che pasa Delmiriño, estas enfermo, ou levaches aljun golpe. (3)
-Non, estou ben, mañan choconto, traeme una cebola, un anaco de pan e unha xarra de viño e tamen un dente de ayo... (4)
Y diciéndole esto le dio un azote, con la mano bien abierta, en todo el culo, que fue respondido automáticamente con una sonora bofetada, de Ester.
Eustaquio, un albañil que estaba con él, se le escapo este comentario:
... E logo, Delmiro, non sabia eu, que Ester che quixera tanto, ten coidado que esta rapaza con esa bofetada, e a millor maneira de decirche, que quere aencellarse contigo. (5) 
Delmiro, a quien la bofetada le supo a gloria sonrió con petulancia y dijo:
Bueno...bueno. Y luego pensó para sus adentros: Esta rapaza, ya está muy madura dentro de un par de noches, le meteré entre las piernas, la gracia de Dios, se movera muy bien parece que lo está deseando. Hoy me sale todo perfecto, y preguntó a Eustaquio:
-Que Santo e hoxe. (6)
- E San Daniel o profeta, oino na misa. (7)
A media mañana, apareció el Arzobispo Don Pedro con los teólogos D. Ludovico y D. Argimiro, y un montón de canónigos y curas. Hoy diríamos: "Es una visita de Dirección de Obra".
D. Argimiro tomó la voz cantante y dirigiéndose a Mateo le dijo:
-En la parte izquierda del pórtico vamos a colocar a 4 profetas JEREMIAS, ISAÍAS, DANIEL Y MOISÉS. El profeta Daniel, tiene que ser muy joven, imberbe, y con movimiento, casi bailando y muy alegre y optimista. Isaías lo hacéis mayor, con luenga barba, ceño fruncido y cabreado. Mientras Isaías mira al interior de la catedral, Daniel, que lo haga hacia el exterior.
Enfrente a este grupo escultórico vamos a colocar a personajes del antiguo testamento, de momento ir trabajando en Ester, tiene que ser una mujer fuerte y alta, que demuestre su aspecto, su gran valentía, tal como lo hizo cuando se arriesgó a ser ejecutada, por presentarse a Asuero, su Rey sin ser llamada, para revelarle las intrigas de Aman, tras lo cual Asuero ordena la ejecución de su ministro y nombra a Mardoqueo en su lugar y a renglón seguido el Rey revoca su edicto, autorizando a los judíos a perseguir a sus enemigos en todo el Imperio. Esto da lugar a venganzas sangrientas... pero eso ahora no importa, te cuento esto, para que le des la personalidad a Ester y sobre todo a Daniel, que tiene que estar alegre y mirando hacia fuera, para darle la bienvenida a los peregrinos que entren en la Catedral...
El teólogo D. Ludovico intervino en ese momento diciendo:
-Tener en cuenta que los peregrinos, que casi ninguno sabe leer, tienen que ver en vuestras esculturas, la lectura de un texto vivo e interpretarlo tal como os lo está explicando Argimiro.
El Arzobispo Don Pedro Suárez, escuchaba atento a sus teólogos, y se percató de la atención que estaba poniendo Delmiro,  le miro. Delmiro se puso más rojo, que la capa pluvial del Arzobispo, pero más rojo se puso, cuando éste le dijo al Maestro Mateo:
-La cara de este aprendiz y miró fijamente a Delmiro, podría se como la que tiene que tener el profeta Daniel.
Delmiro, nervioso, hizo aflorar a sus labios su perenne sonrisa. Y sin decir nada más, Don Pedro, Aquilino, Ludovico Argimiro y el Maestro Mateo continuaron su visita por las obras de la Catedral.
Serían las 4 de la tarde, cuando Mateo, regresó a la obra del pórtico, para recapitular con sus canteros, las ideas de los teólogos y el Arzobispo.

Explicaba Mateo, con todo detalle la expresión que tenía que tener, la cara del profeta Daniel, tratando que fuera como quería el arzobispo, es decir como la de Delmiro.
Eustaquio dirigiéndose a Aquilino le dijo:
-"Pois cavilando no que dixo o teólogo, eu penso, que Ester, debería ser coma a criada, da fonda e anda mais, chamase igualiño a ela..." (8) 
Mateo, no dijo nada, pero asintió con la cabeza. Delmiro, estaba que no cabía dentro de sí de gozo y alegría.
Se iniciaron los trabajos escultóricos y arquitectónicos que habían dictado los teólogos y el propio Arzobispo. El Maestro Mateo dispuso todo y le dio instrucciones precisas a Aquilino. Eustaquio, fue el cantero encargado de hacer la escultura de Ester, y Delmiro, la del profeta Daniel.
El cantero Eustaquio, más veterano, en una semana terminó su escultura, y tal como dijo cuando se la encargaron, se inspiró en la criada Ester. Hizo una joven alta y esbelta, y sobre todo la dotó de dos voluminosas tetas, que a su vez hacían un agradable conjunto armónico, con la altura y el cuerpo de la estatua.
Delmiro, por el contrario, fue más lento con la ejecución del profeta Daniel, desbastó la piedra, la trazó, marcó el sitio de la cabeza, las manos y replanteó los pliegues de la túnica. En sus manos desplegó un pergamino en sentido vertical. Y como él, era muy aficionado al baile, esculpió los pies desnudos del profeta, dándole un movimiento de danza, así parecía que estaba el profeta más contento, tal como indicaron los teólogos. El Maestro Mateo, dirigía personalmente el trabajo de Delmiro, y daba su aprobación. 
Eustaquio y Delmiro, comieron juntos el primer domingo del mes de Julio de 1185. Ester les sirvió la comida y varias jarras de vino de la comarca de Cambados, y miraba a Delmiro con ojos de cordera sumisa.

ESTER (Personaje Bíblico)
Los vapores etílicos del vino, la presencia de Ester contoneándose alrededor ellos, imprimiéndole un movimiento rítmico y sensual a sus armoniosas y exuberantes tetas, le tenían a Delmiro un poco "salido", mirando fijamente a las tetas de Ester, le dice a Eustaquio: 
- E ti, cando vas a poñer a escultura de Ester, no seu sitio. (9)
-¿E porque mo dis? (10) le replica Eustaquio muy a la gallega respondiéndole con otra pregunta y mirando al mismo sitio que Delmiro.
- Pois mira meu amigo, a min estaseme ocurrindo, unha cousa e boina facer, sin decirlle nada nin a Aquilino, nin o señor Maestro Mateo, tes que gardarme ben o segredo, pero para facer o que eu quero, teño que saber donde vai ir posta a escultura de Ester. (11)
Eustaquio le miró ente sorprendido e incrédulo y le espeto:
- Carayo Delmiro, eu gardoche ben o segredo, pero pra gardalo, teño que saber o que e. (12)
- Pois mira Eustaquio:
- Xa sabes que os teólogos dixeron que Daniel tiña que mirar para fora de Igresia, como si estubese dandolle a benvida os pelengrinos, e tiña que estar alegre. ¿Estas de acordo, que esto foi o que dixeron? (13)
- Ansi, e. (14) Asintió Eustaquio 
- Pois eu quero, que mire pra fora, pero non os pelengrinos, seno as tetas que ten a tua de escultura de Ester. E ainda mais, quero poñelo rindose, coma si faltara con ela, decindolle algo moi atrevido, e sensual, coma si quixera deitarse con ela, (15)
"Danieliño" con su eterna sonrisa mira hacia la parte exterior del templo, dando la bievenida a los peregrinos (Según la tradición popular mira a las tetas de Ester y trata de seducirla con su sonrisa)
Os teólogos non se daran conta de esto e pensaran que estoi facendo o que elos dixeron. (16)
- Bueno... Delmiro... bueno, ti non tes ben a cabezaa, ¿cómo vas a poñer un Santo rindose, sera o primeiro que se fai...? (17) 
- Pois eu penso, que vai gustar a Arcebispo ¿Non dixo que tiña que ser coma eu? (18)
- Mira Delmiro, pode ser que os teólogos, o Maestro Mateo e Aquilino no se den conta, pero estouche moi seguro, que os pelengrinos cando entren na catedral... eses si se daran conta. (19) 
- Xo sei. Eustaquio, eso e o que quero. Pero cando todo este posto no seu sitio, onde estaremos nosoutros ... Facendo outra catedral... (20)
Delmiro y Eustaquio, hicieron todo lo acordado sin decir nada a nadie. El Maestro Mateo estaba de acuerdo y lo autorizaron todo, sin saber en realidad a lo que estaban dando el consentimiento.
El Maestro Mateo, estaba contento, había metido la sonrisa en el Románico y comentó con Aquilino, que cuando hicieran al Apóstol San Juan, que también es joven, le pondrían una sonrisa. Y que dejarían las caras serias, para los personajes viejos y con largas barbas. 
Cuando terminaron la instalación de las esculturas, el Arzobispo Don Pedro Suárez de Deza, que ya le habían dicho lo de la sonrisa de Daniel visitó la obra del pórtico. Cuando vio el conjunto de esculturas, le gustó y felicitó al Maestro Mateo.
Estatua de Ester colocada frente al Pórtico de la Gloria.
De pronto Don Pedro, se percató de la dirección de la mirada de Daniel y con gesto adusto y serio se dirigió a Mateo y le dijo:
- Todo está bien, pero esta noche, sin más tardar que le rebajáis las tetas  a Ester, esta es una Iglesia no es un burdel que albergue a meretrices.
Dicho y hecho.
Eustaquio y Delmiro subieron al andamio con sus cinceles y martillos. Sin anestesia previa, hicieron una rápida operación de cirugía estética, rebajándole las tetas, dejándola como a una modelo de pasarela de moda, igual que las que desfilan hoy en la Cibeles, 817 años más tarde.
Lo malo es que los canteros, metidos a cirujanos, no pidieron el consentimiento a Ester y tampoco a Daniel. ¡Que cosas pasaban en la Edad Media!

(1) Que demonios quieres, trabaja si no hoy, no tienes comida, ya esta bien de tanto escuchar y holgar.
(2) "El hombre de los berberechos". La escultura de granito, que está a ras del suelo, en el parteluz del pórtico de la Gloria, mirando al altar mayor, tiene la cabeza llena de rizos en forma de conchas de berberechos -(los berberechos en gallego se llaman croques)- en la parte inferior de esta estatua se leía: MATEUS-NARCHITECTUS. La devoción popular le denomina "O SANTO DOS CROQUES", la tradición hecha por el pueblo, dice, que hay que darse un golpe con la cabeza, en su cabeza, para obtener su sabiduría y es obligado rito para niños, estudiantes y universitarios, en su primera visita a la Catedral.(3) ¿Que te pasa Delmirito estas enfermo o te has dado algún golpe?
(4) No estoy bien, mañana te lo cuento, tráeme una cebolla, un trozo de pan, una jarra de vino y un diente de ajo...
(5) Y luego Delmiro, no sabía yo que Ester te quería tanto, ten cuidado con esta chica. Esa bofetada es la mejor manera de decirte que quiere casarse contigo.
(6) ¿Qué Santo es hoy?
(7) Es San Daniel el profeta, lo oí en la misa.
(8)"Pues pensando en lo que dijo el teólogo, yo pienso que Ester, debería ser como la criada de la fonda, y aún más se llama igual a ella..."
(9) Y tú, ¿cuando vas a poner la escultura de Ester en su sitio?
(10) ¿Porqué me lo dices?
(11) Pues mira amigo mío, se me está ocurriendo una cosa, y la voy a hacer sin decirle nada a Aquilino ni al señor Maestro Mateo. -Tienes que guardarme bien el secreto, pero para hacerlo que yo quiero, tengo que saber donde va a ir colocada la escultura de Ester.
(12) "Carayo" Delmiro, yo te guardo bien el secreto, pero para guardarlo tengo que saber cual es.
(13) Pues mira Eustaquio ya sabes que los teólogos dijeron que Daniel tenía que mirar hacia fuera de la Iglesia, como si estuviese dándole la bienvenida a los peregrinos, y tenía que estar alegre. ¿Estas de acuerdo que fue eso lo que dijeron?
(14) Así es.
(15) Pues yo quiero que mire hacia fuera, pero no a los peregrinos, sino a las tetas que tiene tu escultura de Ester y aún más ponerlo riéndose como si hablara con ella diciéndole algo atrevido y sensual, como si quisiera acostarse con ella.
(16) Los teólogos no se darán cuenta de esto, y pensaran que estoy haciendo lo que ellos dijeron.
(17) Bueno...Delmiro...bueno... Tú no tienes bien la cabeza. ¿Cómo vas a poner un Santo riéndose, será el primero que se hace?
(18) Pues yo creo que va a gustar al Arzobispo. ¿No dijo que tenía que ser como yo?
(19) Mira Delmiro puede ser que los teólogos, el Maestro Mateo y Aquilino no se den cuenta pero estoy muy seguro que los peregrinos cuando entren en la catedral, esos si se darán cuenta.
(20) Ya lo sé Eustaquio, eso es lo que yo quiero, pero cuando todo este en su sitio, donde estaremos nosotros... haciendo otra catedral...


 

 


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Actualizado el 05.03.05