POEMAS I

BULLEN EN MI MENTE  CLAMA TU VOZ RONCA  ¿SERÁS TU LOCURA?

CUANTOS HUECOS  SILENCIO    HIPOCRESÍA  HOY TAÑERON

BULLEN EN MI MENTE

Bullen en mi mente cientos de palabras 
que no encuentran la salida 
del presidio donde habitan 
enclaustradas, 
son gritos, blasfemias, 
trozos de poemas rotos. 
Son canciones enmudecidas 
por largos meses de silencio, 
son alaridos que nacen 
en las entrañas de mi soledad, 
jirones de mi existencia 
derrochados en una borrachera 
de egoísmos. 
Es la mano extendida del amigo aturdido, 
la lágrima seca de la estatua mortecina, 
la piel de momia quebrada 
por falta de cariño, 
los ojos velados por bellezas efímeras, 
el sabor embrutecido 
con la agridulce 
evocación de la amistad perdida. 
La blasfemia de la impotencia 
de no poder enderezar las curvas 
del circulo en el que estoy metido. 
Ven amiga... 
acepta mi mano tendida 
y muéstrame el camino 
que yo no lo encuentro 
preso de mi hechizo. 


CLAMA TU VOZ RONCA

Clama tu voz ronca
en el desierto de tus sentimientos
temes al encuentro
con el hombre, con el deseo.
Te agitas en tu silente infierno
intuyendo 
que más allá de estrecho horizonte
hasta donde llegan estos versos
te espera mi mirada clara
de azules cielos
mis manos ansiosas
de deslizarse por tu cuerpo
y mi boca reseca
para humedecerla con tus besos.

No temas al amor
abrígate en mi pecho
la noche es vieja
y al tañir la campanas
amanecerá una nueva alba
plena de luz y esperanzas.

CUÁNTOS HUECOS PREÑADOS DE DESENCANTO
SE ACUNAN EN TUS ENTRAÑAS

Presiento
que está locura que anida en mis entrañas
es la misma a la que tu cantas,
ese gélido frío que de miedos te embriaga,
la máscara tras la que escondes tu cara
y ese dolor que te maltrata,
son viejos compañeros de mi alma.

¿Conoces la mar?
Esa mar que dormita calma,
que a veces ruge, brama
si se enfurece y mata.
Esa mar que acuna mis esperanzas
es la misma que percibo en tus miradas.

Somos dos errantes almas
peregrinos hacia la nada,
ánimas de purgatorio solitarias
perdidas en la noche larga.
Somos... ¿Cómo decírtelo de forma clara?
Dos almas gemelas, que se aman


¿SERÁ TU LOCURA?

¿Será tu locura
esta locura mía
que presiento
en mi alma?

Aún recuerdo aquel primer día, te vi tan naufragada, envuelta en el velo negro, descalza. Quizás era la bruma o la humedad que nos calaba, quizás tu temor al verte enamorada. Te tendí mi mano mientras los cielos se cegaban, caminaste a mi lado entre la espesura del bosque. Por primera vez percibiste bajo tus pies la mullida alfombra de las hojas secas. ¿Recuerdas como te asombraba oír cercano el canto de los mochuelos? y cómo te embriagaba el aroma profundo de la hierba húmeda, la noche cubriendo nuestro paseo, la luna menguante despidiéndose y al fondo, la luces de la ciudad que se refleja en la aguas mansas de la playa.
Aterida de frío y miedo, nos acurrucamos, yaciendo sobre una cama de helechos, tu cabeza descansando en mi pecho, la luna enviándonos sortilegios, y las yemas de mis manos resbalando sobre tus cabellos.
No sé como fue, aquel encuentro de mis labios en tu lengua, de tus senos en mi pecho, de tu cuerpo en mi cuerpo. No se como comenzó ese hechizo, qué pócima libé de tu boca que no puedo olvidarte, que vivo a cada instante con el recuerdo de aquel momento.
Tu desvelada, yo desnudo, tu gemías mientras yo te susurraba, tu languidecías en el preciso momento que yo me excitaba y juntos atravesamos aquella muralla que nos separaba.
Y amaneció una nueva mañana, borracha de luz, preñada de vida, los estorninos con su canto la anunciaban, desandamos en camino para dirigirnos a la playa, allí limpiamos nuestras legañas, nos bañamos entre aquellas mansas aguas, y de nuevo, me deleitaste con tu picara mirada, tus brazos rodeando mi espalda y tus muslos mi cintura desbocada. Nos amamos entre húmedas aguas del mar cálido que emanaba de tus entrañas, ebrio de sorber tus humedades, sembraste en mi tu locura y hoy en la distancia que me marca tu silencio, confundido con el rugir de mis entrañas, me pregunto si tus Dolores son parte de esta locura que me embarga.
Dime

¿Será tu locura
esta locura mía
que presiento
en mi alma?

 

SILENCIO

NO VIERTAS MÁS LÁGRIMAS AMIGA MÍA

EL OCÉANO REBOSA DE AGUAS SALINAS.

NO MALDIGAS TU INFORTUNIO

YO COMPARTÍ MI MÁS PRECIADO TESORO CONTIGO

ENTREABRI LOS PORTONES DE MIS ENTRAÑAS

DESVELÉ MIS MIRADAS EXTRAVIADAS

ARMÉ DE MUSICAS MIS LETRAS

Y TE MOSTRÉ DESNUDA MI PIEL

TODO LO QUE POSEÍA TE LO DI

TE OFRECÍ COMPARTIR, CONFIAR... ENTREGÁNDOME A TI

ALIMENTÉ CON LEÑOS FRESCOS LA PIRA QUE JUNTOS PRENDIMOS

Y CON LÁGRIMAS AMARGAS ARRANCADAS CON TUS CALCULADOS SILENCIOS

LOGRASTE EXTINGUIR LAS LLAMAS DE NUESTRA HOGUERA

AHORA

NO VIERTAS MAS LÁGRIMAS AMIGA MÍA

NO CLAMES PERDÓN Y OLVIDOS

YA ES DEMASIADO TARDE PARA TUS PRECES

AHORA

DEBO SALDAR MI DEUDA CONTIGO

DEVOLVIENDOTE LO QUE TU ME DISTE

EL SILENCIO.

 

HIPOCRESIA

Escondes tu existencia

bajo el frío manto del silencio,

manifiestas airada que no fue así,

cuando ambos sabemos que fue.

Cierras, obsesiva, tus pupilas

mientras la imagen vengadora

perfora insaciable tu mente.

Niegas, huyes y ocultas

en el crepúsculo del pasado

lo que ya es sol, día y luz

en el obstinado presente.

Galopas desquiciada,

hacia ninguna parte,

huyendo de ti, de tu pasado

y mancillas tu presente

con la hipoteca de tu mala conciencia.

Arráncate esa falsa máscara

ese cándido disfraz,

arrojándolo lejos de ti,

desnúdate ante mí,

vomita, regurgita, erupta

esos ayeres de miserias.

Ven amor, dame tu mano

abre tus ventanas de par en par

embriágate de fuegos y anhelos,

mírame a los ojos y escucha:

lo acontecido no es tan fiero.

Sí  compartiéramos el amor,

los dos unidos lograremos vencerlo.

HOY TAÑERON LAS CAMPAÑA

HOY TAÑERON LAS CAMPANAS

Y no fue muerte lo que anunciaron

Eran melodías de esperanza

Cantos de alegría y vida

Lagrimas de dicha teñidas de sonrisa.

 

HOY TAÑERON LAS CAMPANAS

Y su música cruzó los mares

Con ropajes de brisa fresca

y lencería de fina lluvia

anidando en mis entrañas

 

Hoy la luna danzará en mi noche

al ritmo de los panderos gitanos

aullará entre los lobos

anunciando a la manada

que esta noche de primavera

en que vagaba solo y perdido

en la espesa arboleda

de la selva de los recuerdos

surgió de la nada un todo

del silencio un grito

del hedor, aroma

de la hiel, dulzura

del amor silente y lejano

una esperanza

 

HOY TAÑERON LAS CAMPANAS

Y entre las brumas de la distancia

volvió a germinar la flor marchita

rota de tantos desencuentros

floreció el ramillete de la intimidad

entre las palabras susurradas en silencios

Nació un sol de oriente anunciador

para indicar el camino al peregrino

el sendero que conduce al poniente

allá en las llamadas Américas

donde me aguarda el AMOR

 

Hoy tañeron las campanas

y temblaron las basílicas

al ver la dicha viva en mí

los templos se arrodillaron

al paso firme del estruendo

las iglesias se ornaron

con cantos de sirenas

las capillas de embellecieron

al rugir de los tañidos

Hoy renació un dios moribundo

un dios borracho de esperanzas

un dios con rostro de mujer

 

Hoy al ritmo del tañir de las campanas

HE VUELTO A NACER

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