CORME 

"LA CENICIENTA DE LA COSTA DE LA MUERTE"

 

De camino hacia ninguna parte, Corme se asienta en la costa más occidental de Europa, allá donde la tierra terminaba para dar paso al mar enigmático, en ese misterioso lugar que a través de los años se ha dado en llamar la Costa de la Muerte. 
Sus tierras forman una península, rodeadas al norte y oeste por el Océano Atlántico y al sur por la Ría de Corme e Laxe. Se mantiene unido a tierra por el este, un istmo que se forma en los aledaños de la desembocadura del Río Anllons, en Ponteceso. Tanta mar entre tan poca tierra puede ser la razón por la que, desde tenemos memoria, durante miles de años, Corme ha vivido de y para la mar. 

En la mitología que narra la creación de Irlanda, podemos leer que fue Partholan el primer ser en llegar a aquella isla. Llegó con su Reina Dalny y un grupo de guerreros. Venían desde el Oeste, de la tierra de los muertos. ¿Sería, quizás, esta tierra occidental de los muertos -la tierra donde se ubica Corme- el Finisterre gallego. ¿La Costa de la Muerte?

 En la tierra que forjó la cultura occidental, la sabia Grecia, ya denominaban a esta costa como la Tierra de los Muertos. Al Finisterre los antiguos griegos lo denominaban Dutika Mere, que significa tierra de la muerte, comprendía la parte occidental de Galicia, esa zona que hoy conocemos como Costa de la Muerte. No debemos olvidar que en aquella tierra plana, esta franja de tierra era el fin del mundo, donde al acabar la jornada el Sol (Helios) era engullido por el océano. Cada atardecer se hundía en el Hades, país de los muertos, que el Sol atravesaba por senderos misteriosos para renacer nuevamente en el oriente, emergiendo cada mañana con renovado esplendor.
¿Qué mejor "Costa de la Muerte" que aquella en la que la tierra termina, y el océano se desploma en un abismo desconocido, en el reino de Hades? La simbología es muy poderosa, y además, está reforzada por el trazado de la Vía Láctea, que viene a morir en ese mismo punto del continente. Tiene una relación lógica con la idea antigua de una tierra plana, que termina en los extremos.
La realidad es que pocos lugares descubriremos en el mundo que tengan un nombre tan tenebroso y a la vez tan revelador de la cotidiana realidad de sus gentes, como la Costa de la Muerte.
A lo largo de esta costa de tan viejos encantos, Corme es el único puerto que no tiene ayuntamiento propio y es quizás esta carencia, la que viene marcando la decadencia que padece durante el último siglo. Decadencia perceptible en el paulatino descenso de su población, la sangría de una emigración hacia América, el País Vasco, Suiza y últimamente a las ciudades y pueblos vecinos con mayor perspectivas económicas.

La historia de Corme se remonta hasta hace unos cinco mil años. Entre el -3000 y el -2500 (Antes de Cristo) se pueden datar algunos de sus yacimientos arqueológicos: Piedras esculpidas, petroglifos, piezas líticas talladas en cuarzo. Hay pocos estudios arqueológicos en Corme, quizás el más valioso el efectuado por Manuel Santos Estévez entre 1997 y 1999.

Anteriormente (1875) Barrio Silvelo en "Antigüedades de Galicia" la primera noticia sobre "A Pedra da Serpe" -nuestro monumento prehistórico más afamado-. Posteriormente (1904) García de la Riega en su trabajo "Galicia Antigua" le atribuye también una cronología prehistórica, y en 1929 López Cuevillas y Bouza Brey en "Os Oestrimnios, os Saefes e a ofiolatría en Galiza" apuntan el carácter protohistórico como el más probable. Posteriormente el historiador de origen cormelán Rodríguez Casal (1974) le atribuye una cronología posterior, posiblemente romana o, incluso, más tardía pero de influencia a un culto ofiliátrico anterior. Este último autor se refiere en su trabajo, además a un petroglifo ubicado en A Escobia (Se encuentra en un roca, al píe de un cruceiro , un petroglifo de tipo idoliforme, constituido por un rectángulo coronado por un semicírculo , en su base hay dos "coviñas" y hoy desaparecido por la construcción de un camino) y un castro en la Isla de la Estrella. En esta Isla de la Estrella, Saralegui en 1918 emplaza un conjunto de círculos líticos. Círculo que fue desmontado años depués para aprovechar sus grandes piedras en la construcción del  Muelle de la Arnela.

En los trabajos más recientes de Manuel Santos Estévez y Patricia Mañana Borrazas fueron localizados un total de 17 puntos arqueológicos, de los cuales 8 son grabados rupestres al aire libre , 5 son en "abeiros" y otros 4 son conjuntos de líticos trabajados que se encuentran en el Alto das Vixias y en Fontefría.

Los petroglifos hallados son muy difíciles de precisar, bien porque presentan como único motivo cazoletas (Carboeiro, A Gurita, Meixoeiro, A Zapateira), o bien porque presentan diseños complejos (a Fieiteira y A Regadiña) sin ningún paralelo claro con otros petroglifos del noroeste peninsular.

A FIEITEIRA: Comprende un conjunto de 15 lajas planas y horizontales con una extensión de 20m por 20m, con motivos decorativos  escaleriformes, vermiformes (Ovalos alargados y divididos por líneas trasversales) cazoletas, círculos simples con cazoletas central o excéntricas, figuras en phi y cruces inscritas en círculos irregulares. la patina de los surcos fuertemente erosionada, parece indicar que estamos ante grabados de bastante antigüedad.

A REGADIÑA: Una laja inclinada en la que se distinguen 19 motivos en forma de círculos y cuadrados divididos en 4, 3 y 2 sectores. en las inmediaciones de este petroglifo (O Cairo) existe otra cruz parecida y otra inscrita en un círculo. En ambos casos la antigüedad de los grabados parece clara a juzgar por la patina erosionada que presentan.

De los 5 abrigos con grabados 4 presentan como motivo único cazoletas (Pedras Miúdas - Agra do Cairo - Alto das Vixías y O castro) pero el que destaca sin duda alguna es O Petón da Campaíña situado en una posición dominante sobre todo el contorno.

PETÓN DA CAMPAÍÑA: Es un abrigo que mide 4,80m de largo y 2 m de altura. Presenta una íserie de adscripción crono-cultural incierta. Se trata de cazoletas de distintos tamaños, líneas entrecruzadas, líneas ondulantes posibles herraduras, óvalos, círculos sencillos, diversos rebajes y una curiosa figura en falso relieve de unos 25 cm. de alto.

Llama la atención de estos petroglifos su emplazamiento, que se aleja mucho de asemejarse al definido para el arte rupestre de la Edad de Bronce y la tipología excepcional algunos de los motivos y de otros que sólo se conocen escasos ejemplos en el resto de país. También es infrecuente la localización de estos petroglifos en abrigos rocosos. Pero sobre todo las técnicas empleadas en su ejecución, siendo Corme un caso único en Galicia de una representación antropomórfica en falso relieve. Se sugiere la posibilidad de que esta pequeña cueva fuera en realidad un Santuario Celta.

Las características de estos petroglifos lleva a sugerir -a Patricia Mañana Borrazas y Manuel Santos Estévez- , la posibilidad de la existencia de un nuevo estilo de arte rupestre en Corme que se diferencia considerablemente del estilo clásico de la Edad de Bronce. Los dos posibles idoliformes recuerdan en gran medida a los llamados ídolos pertenecientes al Neolítico Final y Bronce Inicial


Como vemos, ya en esa época Corme mantenía una población dispersa que ha continuado hasta nuestros días. La población actual está diseminada fundamentalmente entre la Aldea y el Puerto, aunque cuenta además con otros pequeños núcleos de población: Froxán, Guxin, Roncudo, Gondomil, Candelago. Algunos en trance de desaparición o como en el caso de este último, ya totalmente abandonado. 
Hacia el año -1500 (A. C.) nuestros antepasados ya vivían inmersos en la denominada cultura castreña, de esa época se ha mantenido hasta nuestros días el legado de tres castros que aún se mantiene enterrados, en la Playa de la Barda, en San Adrián Vello y en la Isla de la Estrela, y muy cerca de este islote, en la aldea de Gondomil, se encuentra en monumento más emblemático de nuestro pueblo, la llamada "Pedra da Serpe" de antigüedad -como hemos visto- discutida y nunca totalmente aclarada. Según el historiador Vicente Risco, es el monumento pétreo más antiguo de Galicia. Este desatendido monumento es hoy el mudo testigo de las fatales consecuencias que se originan por la incapacidad o la ignorancia de nuestros gobernantes, de la desidia de su actitud hacia Corme y la poca o nula importancia que por estas tierras se le da a la historia. 


Hacia el Siglo II de nuestra época, llegaron a la Costa de la Muerte, las invictas legiones de la Roma Imperial, mandadas por Decimus Junnius Brutus, alias Callaicus (El Gallego) alcanzaron el límite fronterizo entre la tierra firme y el océano inmenso, el "non plus ultra". Sus valerosos soldados se aterrorizaron al comprobar que el sol era engullido cada atardecer por el Mar de las Tinieblas y bautizaron el lugar con un nuevo nombre, llamándose desde entonces Fin de la Tierra o Finisterrae. Testigo de ese paso por nuestro pueblo es la calzada romana conocida con el nombre de "Camiño das Pescas" y que posteriormente quizá fuera utilizada por los peregrinos que desde allí se dirigían a Compostela. Este trozo de vía romana o medieval que aún se conserva es, como era en el siglo XII, hasta hace muy pocos años se había conservado en buen estado, hoy está en serio y grave peligro de desaparición, gracias, una vez más, a la desidia de nuestros gobernantes o, lo que es lo mismo, a la falta de ayuntamiento propio en Corme. Actualmente sólo se conservan unos cientos de metros en el tramo que va desde Guxin hasta lo alto de la Barda.


En el año 996 aparece por primera vez el nombre de CORME en el documento "O Tombo de Celanova" y hace referencia a la compra-venta de unos terrenos por un portugués. En ese mismo documento de nombra a Nidones (Niñons) y Solesto (Soesto)

En el 1105 aparece nuevamente en un documento escrito el nombre de CORME en el Monasterio de Caaveiro.

En 1178 el Rey Fernando II dona la titularidad del puerto pesquero de Corme al Monasterio de Sobrado. Casi doscientos años después (1325) aparece nuevamente Corme en otro documento escrito en el Monasterio de Sobrado.  (Ver mapas)
En 1375 Corme da el salto a la internacionalidad al aparecer el nombre de CORMES en un documento llamado "Mapamundi" escrito por los hermanos A. y J. Cresques. 
(Ver mapas)
En 1544 nuevamente aparece en otro mapa de título "Cosmographía" escrito por Sebastián Munster de Basilea.

En 1666 Pedro Texeira en su afamado trabajo de cartografía de toda la costa española: Atlas del Rey Planeta, costeado por el Rey Felipe IV, dedica una pagina a la Ría de Cormes y Lages —así en plural— donde aparecen claramente definidas las dos parroquias cormelans a la vez que nos muestra a Ponte Seso como un puente aislado para cruzar el Río Anllóns.

En 1692 aparece nuevamente Corme con el nombre de PUNTA DE COUIRME en un mapa italiano:

1706: A petición del cura se unifican las cinco cofradías de pescadores existente en una sola con el nombre de "Dulce Nombre de Jesús"
En 1791 Se inaugura la Parroquia actual de San Adrián de Corme abandonándose la iglesia románica predecesora de San Adrián Vello en la aldea de Forxán, hoy sus piedras seculares decoran el umbral de una vivienda.

En 1972 visita durante dos días Corme el pintor de Su Majestad don Mariano Sánchez y pinta una "Vista del Puerto".
En el año 1885 publicaba "La Voz de Galicia" que Corme contaba con unos 34 buques de cabotaje de 2 de carrera a América. En un documento emitido nueve años después, el día 23 de enero de 1894 dirigido al Capitán General del Departamento de Ferrol solicitando el nombramiento de un ayudante de Cabo de Mar para la Ría de Corme y Lage don Eusebio Decoroso Centeno Pastoriza, podemos leer que en ese tiempo contaba la Ría con 38 buques de cabotaje.
En 1887 se proyecta la carretera entre Corme y Ponteceso, que no remataría su asfaltado hasta casi cien años después, bien entrada la segunda mitad del Siglo XX

En el 1910 el diario "La Voz de Galicia" afirmaba que Corme contaba con 219 barcos de cabotaje.
Hacia 1916 se acomete el primer alcantarillado de su calle principal y se inaugura una fuente pública para el suministro de agua potable, conocida como "Fonte do Campo".

En 1918 se crea la Sociedad Anónima "Occidente Gallego" primera empresa de autobuses para el trasporte de viajeros con un capital de 80.000 pesetas
En 1927 llega a Corme la luz eléctrica y el día 27 de octubre de este mismo año, tras largas décadas de reivindicaciones se consigue, por fin, el traslado definitivo de la Ayudantía de Marina desde Ponteceso a Corme
En plena Guerra Civil dos niños de Corme, los hermanos Carmen y Francisco Mantiñán González, mueren en el trágicamente famoso "Bombardeo de Gernika"

Tras muchos años de trabajos, (se comenzó en la Republica, gracias a la constancia de Tío Jesús da Cruz en 1959) se inaugura el muelle, pero dejan sin rematar la carretera de entrada y aún hoy, medio siglo después sigue sin terminarse. Recientemente, en el año 2004, ha sido ampliado y renovado a la vez que se ha inaugurado una nueva carretera hasta el cabo de Roncudo, en esa obra se destruyó en túnel que partía desde el puerto, quizás el lugar más emblemático de Corme en la segunda mitad del siglo XX. Tío Jesús da Cruz a pesar de sus muchos esfuerzos por la construcción del muelle no pudo ver terminada la obra, pues murió en 1952
Gracias a la labor de la Asociación de Padres de Familia, presidida por Santiago Collazo Mosqueira, que movilizaron a todo el pueblo, por fin en el año 1969 llega a los domicilios de Corme, costeada por los vecinos sin participación alguna del Ayuntamiento, el agua potable, dando fin a la diaria peregrinación de las mujeres, con las sellas en la cabeza, en busca de agua a la Fuente del Campo.
En 1972 amparados bajo la apariencia de "Teleclub" un grupo de jóvenes comienza a reunirse a espaldas de la policía para organizar una Asociación de vecinos que vele por los intereses de la comunidad, finalmente con la restauración de la Monarquía se produce el advenimiento de la democracia y ve la luz en 1979 la Asociación de Vecinos que hasta hoy perdura como representante y valedor de los intereses de Corme ante los políticos del concejo de Ponteceso.

Tras la Marea Negra provocada por el “Prestige” una ola de solidaridad recorre Europa. Desde Suiza la asociación Suiza-Prestige dona a Corme fondos para la instalación de una emisora de radio y desde el verano del 2004 comienza a emitir la Radio libre y alternativa Roncudo, conocida popularmente como la Radio de Corme; un año después se internacionaliza la radio al emitir a través de Internet con abonados dispersos por España , Europa, América y Oceanía.
En el año 2006 y también gracias a las subvenciones de la Unión Europea, se reforma el antiguo trazado sinuoso de la carretera por la que emigraron, emigran y, desgraciadamente, seguirán emigrado las gentes de Corme.

Quizás este breve repaso por la historia de Corme pueda ilustrarse con algunos de sus personajes más emblemáticos, como muchos de los nacidos en este pueblo, son marinos y murieron lejos de Corme o, lo que es lo mismo, hijos como tantos otros de esa doble maldición que persigue a nuestro pueblo: la mar y la emigración.

FRANCISCO ANTONIO MOURELLE DA RÚA: Nació en Gondomil, el 17 de julio del año 1750, fue uno de los últimos grandes navegantes españoles. Uno de los descubridores de la costa noroccidental de América, navegó desde California hasta las Islas Aleutianas en Alaska. En 1891 descubrió las Islas Vavau en cuyo puerto refugio, frente al ayuntamiento, hay erigido un monumento a su memoria, el único monumento existente a este egregio navegante, el gran olvidado de nuestros gobernantes locales. El diario de Mourelle, no se sabe cómo, cayó en poder del escritor inglés James Barrington que lo publicó años después. Al parecer de éste pasó a James Cook, que acaparó toda la gloria de la Historia, y hoy es venerado en calles y plazas de Anchorage, en el Museo Naval Britanico de Londres tiene una sala dedicada a su figura, mientras que ni en España, ni en Galicia, ya casi nadie recuerda a Mourelle primer europeo que descubrió la costa occidental de América del Norte . Murió en 1820 y su cuerpo descansa en Cádiz en el Panteón de Marinos Ilustres.


JOSÉ MARÍA MOSQUEIRA MANSO: Oceanógrafo e ictiólogo nacido en Corme en el año 1886 y muerto en Caracas - Venezuela en 1968. Mosqueira fue capitán republicano de la marina mercante. Huye en 1937 hacia la republica Dominicana para exiliarse y tiempo después 1941 se asienta en Venezuela donde trabaja como Técnico Pesquero del Ministerio de Agricultura venezolano; publicó entre otros los siguientes libros: "Carta Pesquera del Orinoco", "Ostras y perlas de Venezuela", "Los cupleidos cuplea, la sardina", "Las tortugas del Orinoco"; funda el Lar Gallego de Caracas. Y aparece en la novela escrita por Cela en Venezuela: "La Catira". 
En 1935 el Instituto Oceanográfico de San Sebastián le otorga un premio por su estudios de la merluza en el Cantábrico. En el año 1961 publica en Editorial Citania de Buenos Aires el libro "La cuna gallega de Cristóbal Colón" donde pone de manifiesto su convencimiento de la galleguidad de Colón. 

FRANCISCO RODRIGUEZ SALETA nació en Corme en 1890. Marino de profesión, fue  condecorado por acto heroico en el buque “Nautilus” con la “Cruz de Primera Clase de la Real y Militar Orden de  San Fernando” más conocida como la “Laureada”.


MANUEL PAILOS: Nacido en Corme en el año 1918. Emigró con su familia a la edad de cinco años hacia el Uruguay. Escultor y pintor reconocido internacionalmente, se forma artísticamente en Uruguay bajo la influencia de Torres García. Su obra está muy considerada por todo Latinoamérica, ostentan en la actualidad fama y prestigio como uno de los grandes artistas plásticos de su país de acogida: Uruguay. 
En el año 1991 la Xunta de Galicia organizó una exposición-homenaje en Compostela, y le encargó una escultura de granito para a Universidad. Todas sus obras pertenecen a la Fundación Cecilia de Torres.

Pero Corme también ha sido observado por ojos ajenos, testimonios escritos o filmados para la historia:

El historiador cántabro don Leopoldo Rodríguez Alcalde recoge en su libro “El Veraneo Real” cómo los reyes de España don Alfonso XIII y su esposa doña Victoria Eugenia reclamaban marineros de Corme para tripular su yate de veraneo. Son muchos los cormeláns que hicieron el servicio militar en el yate real.

En 1925 el escritor andaluz José Mas plasmó a Corme en su novela "La Costa de la Muerte".

En el 1941 se rueda en nuestro paisaje y con nuestro paisanaje la película "Unos Pasos de Mujer" Dirigida por Eusebio Fernández Ardavín, y actuando como protagonistas Lina Yegros y F. Fernández de Córdoba. Basada en una novela homónima de Wescenlao Fernández Flórez. En la actualidad la Asociación de Vecinos de Corme ha hecho gestiones en la Filmoteca Nacional Española para conseguir la cinta original de la película, enterándose entonces, que la cinta original se destruyó en un incendio.

En el año 1950 bajo el seudónimo de Ben Cho Shey, José Ramón Fernández Oxea publica el "Cancionero y Refranero de Corme". Cinco años después la escritora británica Nina Epton publica el libro de viajes "Uvas y Granito" donde describe Corme con una mezcla de cariño y realidad.

En el año 1990 la poetisa vasca Araceli Asturiano publica en su libro "Amigas mías, detestables amigas" un poema de título "Viuda" dedicado a las mujeres de Corme, "Viudas de mar y temporales". Este poema, años más tarde, cuando las costas gallegas fueron envenenadas de chapapote, fue utilizado por la Orquesta Sinfónica de Euskadi como presentación de la cruel realidad en la que ha vivido históricamente de nuestro pueblo en su perpetua batalla contra la mar, en el concierto que ofreció en el Palacio Kursaal de San Sebastián en solidaridad con los percebeiros y pescadores de Corme.
Desde la masificación de los medios de comunicación Corme ha sido portada en muchas, demasiadas ocasiones. Han sido muchos los ojos ajenos que a través de las pantallas de televisión han conocido nuestra trágica realidad, y sobre todo, desde la fatídica fecha del 13 de noviembre de 2002 a raíz del hundimiento del Prestige. 
Aquel hundimiento, aún no siendo el más trágico de cuantos han sembrado de muerte nuestra costa, si ha sido el más mediático de todos ellos y en medio de su negra sombra de muerte, nos abrió un resquicio a la esperanza. Corme fue testigo de la solidaridad de miles de personas que se movilizaron por todo Europa para ayudarnos, de miles de voluntarios que llegaron a nuestra costa para ofrecernos sus manos limpias y su trabajo en una marea de solidaridad. 
Muchas gentes de bien conocieron entonces el drama en que se ha desarrollado desde hace 5.000 años la vida en Corme, supieron como en el último siglo Corme ha ido perdiendo a sus hijos, desangrándose entre la mar y la emigración, las estadísticas que se han publicado lo manifiestan claramente, así si en 1920 Corme tenía 2.978 habitantes, en el 1950 ya sólo eran 2.106; en el 1986 descendían hasta los 1.737; y actualmente (2004) 1731 repartidos en la parroquia del puerto 1.289 y en la de la aldea 442.
Corme vive y muere en torno a su mar. En su población hay unas proporciones alarmantes de viudas, pocos hombres adultos y muchos jubilados y niños. 

Como muestra de la realidad en la que se desarrolla la vida en este pueblo, basta contar sus muertos en la mar, en la segunda mitad del siglo XX son cerca de 150 personas las ahogadas, hombres y mujeres que cayeron bajo el embate de las olas mientras mariscaban, pescaban o navegaban allende su costa. Ciento cincuenta personas son muchas en una población de 1.700 personas. casi un 10% de sus habitantes. 

La Cofradía de Corme es la más pequeña de la Costa de la Muerte y, por el contrario, una de las más activas y de metodología más comunitaria y avanzada. Desde hace quince años viene destacando su profesionalidad en la explotación de sus recursos naturales, priorizando claramente el sostenimiento de su riqueza marina, 
En 2003 fecha del hundimiento del prestige la Cofradía contaba con:
145 Cofrades entre mariscadores y marineros, algunos de ellos alternan las dos profesiones. 
67 Marineros de bajura (Embarcaciones familiares con poca tripulación)
57 Mariscadores en tierra (Sólo pueden mariscar desde tierra)
43 Mariscadores a flote (Sólo pueden mariscar en piedras cercadas y fondos marinos)
3 Vigilantes de costa. El invierno que se produjo el vertido del chapapote iban a ampliar la vigilancia a 5 personas.
La pesca de bajura se dedica fundamentalmente al arte de la nasa. Sus productos son mayoritariamente pulpo, nécora, santiaguiños y centolla.
Los mariscadores en tierra se dedican casi en exclusiva al percebe y la miñoca (Políqueto, chichare o lombriz de pesca)
Los mariscadores a flote se centran además de en el percebe, en el erizo de mar y los longueirons (Especie de navaja)
Hace quince años Corme fue el pionero en diseñar un plan especifico para el percebe, explotándolo con racionalidad y de un modo sostenible, su éxito ha llevado con el tiempo a que otras Cofradías adopten sus modos de explotación. Es hoy el puerto de España más importante en la comercialización del percebe y su denominación de origen "Roncudo" lo ha trasformado en el más acreditado de mundo.
Tras el éxito del plan del percebe han puesto paulatinamente en práctica varios planes de explotación especifica que gran éxito.
Los planes de erizos, longueirons y miñoca están ya consolidados, con cuotas de extracción y sostenimiento de población satisfactorios. Recientemente han puesto en marcha en plan especial de las "mexeiras" (especie de mejillón, pequeña y criada en roca) y estaban preparando un nuevo plan especial de explotación del pulpo y la anémona de mar. Obviamente todos estos planes especiales de explotación fueron truncados por la "Marea Negra". Hasta entonces eran, a pesar de ser la cofradía más pequeña, el principal productor de la costa gallega de percebes y erizos. 
Fuera del ámbito de la cofradía las únicas empresas en el pueblo que mantienen empleados son:
Una sociedad que explota una instalación de bateas para el cultivo del mejillón con 4 empleados (Actualmente afectada también por la Marea Negra)
Una embarcación de pesca de altura con unos 14 empleados. 
Una cetárea de marisco con 2 empleados temporales 
Un vivero de almejas en desuso. Una compañía de autobuses.
Una red de molinos eólicos para la generación de energía eléctrica que emplea a 4 personas.

Corme históricamente fue un puerto de pesca y cabotaje desde donde se embarcaba la madera extraída en su entorno geográfico y en pequeños costeros se la transportaba a las zonas industriales y papeleras, fundamentalmente a Gipuzkoa. Asimismo llegó a contar con 7 fábricas de salazón que fueron clausuras con la llegada de nuevas técnicas de conservación del pescado y una serrería. El declive que supuso para la población el cierre paulatino de estas empresas, la condenó a una emigración masiva y la desertización de su entorno. Como curiosidad cabe destacar que en la zona comprendida entre San Sebastián, Pasajes y Rentería habitan más descendientes de esa localidad, que personas hay en el propio Corme, otro muchos comerlans emigraron a La Coruña, Sudamérica y en las últimas décadas del Siglo XX a Suiza.
La explotación de su costa es sumamente peligrosa, las muertes en la mar son una desgraciada realidad constatable en la numerosa proporción de viudas y de mujeres mayores que trabajan en el marisqueo desde tierra. Como detalle que ilustre esta desgraciada realidad, cabe destacar que una de las últimas víctimas arrebatadas por la mar, era una mujer viuda de 39 años, madre de 4 niños que ante la muerte de su esposo en la mar tuvo que dedicarse para sacar adelante a su familiar al duro trabajo del marisqueo del percebe.
Del peligro que entraña esta modalidad de marisqueo hay suficientes documentales cinematográficos donde se ve la técnica del trabajo por tríos, un mariscador en lo alto de la roca que sujeta con cuerdas al que está con medio cuerpo sumergido arrancando los percebes y un tercero que se mantiene en el bote avisando de la llegada de las olas, un fallo en alguno de los tres miembros del equipo, la pérdida de unos segundos en actuar puede costarle la vida al que está arrancando el percebe.


Con la llegada del Siglo XXI comienzan a preguntarse algunos jóvenes inquietos cuál es la salida de Corme para poner fin a la sangría de la emigración. 
Aislado geográficamente, Corme debe mirar a su entorno, a su pasado y a su mar si quiere encontrar salidas humanas y económicas que les permitan vivir sin tener que abandonar su tierra y poder ser referencia de tierra de acogida a los hijos de su diáspora.
Con un entorno de playas y campos privilegiados, dotado como pocos lugares en el mundo para la práctica de algunos deportes, como la pesca, la vela o el winsurf, pero sobre todo para la escalada de bloques, ya que Corme cuenta con un “rocodromo” natural envidiable. Sus frías aguas ricas en yodos y algas, son una invitación a la inversión en casas de baños o talasoterapias, y muy especialmente las dedicadas al tratamiento enfermedades cardiovasculares y de la soriasis por la abundancia en su costa de la “vesícula”, alga muy beneficiosa para combatir esa enfermedad de la piel. El atractivo de monumentos pétreos que si se recuperaran adecuadamente podrían ser polo de atracción de un turismo selecto. En estos momentos algunos jóvenes de la Asociación de Vecinos están movilizándose para confeccionar un inventario arqueológico que ubique los lugares exactos de los petroglifos, castros, calzadas romanas o medievales y otros monumentos líticos de indudable interés;  Asimismo se está trabajando en la publicación de un catálogo con paseos y senderos. Por último y la más importante de sus posibles salidas económicas, es la comercialización y la industria auxiliar de sus recursos marisqueros y pesqueros. Así, turismo y mar son los dos ejes donde debe asentarse el futuro desarrollo de Corme.

Debe hacerse un esfuerzo para poner fin a la anarquía de un urbanismo enloquecido que se ha consentido desde la dejadez de un Ayuntamiento distante y, en ocasiones autista, que ha consentido verdaderos atentados urbanísticos a la vez que permite con su desidia que se pierdan monumentos milenarios como la calzada medieval, la piedra de la serpiente (Pedra da Serpe) o la fortificación celta.

En el verano de 2006 emerge un movimiento popular reivindicando la segregación de Corme del concello.  Corme tiene más viviendas que ciudadanos y es el núcleo de población del concello que más aporta a través de tasas e impuestos a las arcas municipales, además, tiene posibilidades de expansión ordenada si se pone freno ineptitud nuestros gobernantes y se obliga a cumplir las normas urbanístiscas a todos los constructores. Ello quiere decir que, siguiendo los numerosos ejemplos de otras latitudes, Corme podría mantener su encanto sin quebrar su apacible existencia y su personalidad propia, dando cobijo a muchas personas de las clases medias que huyen de la ciudad (Coruña) y se asientan en pequeñas localidades bien comunicadas. Este tipo de población es de poder adquisitivo alto, con cultura respetuosa con el medio ambiente, que pagan impuestos y, obviamente, demanda servicios que beneficiarían a todo el pueblo. Asimismo Corme puede ofrecer un lugar tranquilo donde pasar las vacaciones estivales o los fines de semana a cientos de personas que reportarían, además de impuestos, riqueza al pueblo y un horizonte despejado de la otra marea negra que es la emigración.

Corme tiene futuro, pero es necesario poner fin a esa mentalidad del subsidio, cesar en el eterno lamento y ponerse manos a la obra, a trabajar, obligando a los poderes públicos a comprometerse con planes concretos y dejarse de palabrería vacía de contenido.  

José Ramón Varela   Jrvarela@corme.net


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Actualizada mayo de 2009